Abuelo de 75 años ante el tribunal: ¡perturbando la protección del clima!
Un activista climático bávaro de 75 años está siendo juzgado en Neubrandenburg por acciones de protesta. Apelación el 1 de diciembre.

Abuelo de 75 años ante el tribunal: ¡perturbando la protección del clima!
Ernst Hörmann, de 75 años, originario de Baviera, está siendo juzgado en Neubrandenburg por un caso notable que ha suscitado emociones. Hörmann es miembro del controvertido grupo “Last Generation”, que ha llamado mucho la atención por sus radicales protestas climáticas. Se le acusa de alterar las operaciones públicas y dañar la propiedad. Sin embargo, la sala de apelaciones del tribunal regional sólo pospuso la decisión hasta el 1 de diciembre, lo que retrasó el veredicto más allá de sus tres meses de prisión. Esta pena de prisión le fue impuesta en septiembre de 2024 por el tribunal de distrito de Neubrandenburg.
Hörmann, que pasó sus años profesionales como ingeniero mecánico y funcionario ferroviario, se considera inocente y justifica sus acciones como "medidas de desobediencia civil". Los incidentes que se le imputan ocurrieron dos días de abril de 2022 cuando él y un cómplice desbloquearon vallas y cortaron cadenas de seguridad en un oleoducto. Este oleoducto es esencial para la planta petroquímica de Schwedt, que abastece de combustible a gran parte del este de Alemania. Hörmann sostiene que, a la luz de la crisis climática, ya no se deberían procesar combustibles fósiles y señala la necesidad de protestar contra las “leyes injustas”.
Centrarse en acciones de la “última generación”.
Las protestas de la “Última Generación” no son nuevas, sino que utilizan un concepto que se conoce como “desobediencia civil” desde el siglo XIX. El padre de esta filosofía, Henry David Thoreau, argumentó que se necesita cierta cantidad de coraje para violar la ley cuando la sociedad es injusta. Sus ideas se encuentran hoy también en la táctica de Hörmann y su grupo. Esta estrategia activista abarca desde bloqueos de carreteras hasta enfrentamientos directos con políticos para llamar la atención sobre la emergencia climática. Un concepto que es discutido tanto por el público liberal como por los medios de comunicación y que evoca emociones.
La “Última Generación” anunció recientemente que aumentaría su atención en las apariciones públicas de los políticos para captar su atención directamente. Sin embargo, los críticos se quejan de que tales acciones no reflejan los intereses de la población en general y que los activistas a menudo los utilizan como “personal”. El delito de coacción por el que se acusa a muchos de ellos se interpreta de manera diferente en la práctica y depende de las circunstancias de los bloqueos.
Discusión pública y perspectivas de futuro.
La desobediencia civil goza de un debate polarizado. Mientras algunos ven las acciones de la “Última Generación” como medidas necesarias para salvar el clima, otros rechazan estos enfoques como una amenaza a los valores democráticos básicos. Surgen tres posiciones básicas: el rechazo, la afirmación y la negación de la desobediencia civil en el contexto del Estado constitucional existente. Este último ve la necesidad de violar la ley para llamar la atención sobre agravios políticos. Según los expertos, esto podría generar una tensión que seguirá dando forma al debate social en los próximos años.
El futuro sigue siendo incierto para Ernst Hörmann. Vive con un presupuesto modesto de 1.781 euros al mes y ahora tiene que ocuparse al mismo tiempo de 16 casos abiertos por acciones de bloqueo. Mientras tanto, su cómplice recibió una pena de prisión de siete meses, que se compensó con otra pena de prisión. Los próximos días serán cruciales no sólo para Hörmann, sino también para el debate sobre la desobediencia civil en Alemania.
Obtenga más información sobre los antecedentes de este debate en los informes de Mensajero del Norte, Deutschlandfunk, y bpb.