Magia sonora en el Teatro Estatal: ¡Dvořák y Bartók inspiran en Flensburgo!
El 23 de noviembre de 2025, el Landestheater Flensburg presentará el segundo concierto sinfónico con obras de Coleman, Dvořák y Bartók bajo la dirección del GMD Harish Shankar.

Magia sonora en el Teatro Estatal: ¡Dvořák y Bartók inspiran en Flensburgo!
Hoy se celebra una ocasión muy especial en la ciudad de Flensburgo: el 2.º Concierto Sinfónico de la Orquesta Sinfónica de Schleswig-HolsteinTeatro Estatal de Flensburgo. Bajo la dirección del GMD Harish Shankar, los oyentes pueden esperar un programa variado que combina sonidos artísticos y emocionales.
Se abre la pieza del compositor “Umoja”Valerie Coleman, que destaca especialmente en el concierto. La obra, titulada “Unidad” en swahili, entrelaza varias tradiciones musicales y aborda temas como la comunidad y la identidad cultural. Con una impresionante introducción del vibráfono y el violín solista, lleva la complejidad de las tradiciones musicales africanas a un diálogo con la armonía occidental. Coleman logra crear un profundo sentimiento de esperanza y unidad con pasajes poderosos y tiernos, que resuena triunfalmente en el final.
Lo más destacado del romance
El enfoque del programa esAntonín DvořáksConcierto en si menor para violonchelo y orquesta op. 104, una obra maestra de la música romántica. el solistaEmanuel Graf, violonchelista solista de la Orquesta Estatal de Baviera, lleva al oyente a un viaje conmovedor en el que actúa como voz narrativa en diálogo con la orquesta. La obra de Dvořák se considera una de las piezas más importantes de la literatura concertística para violonchelo y combina el virtuosismo técnico con la expresión emocional.
El concierto comienza dramáticamente y luego despliega un espectro de melancolía y pasión. Graf impresionó con su tono cálido y colorido y la profundidad lírica de la interpretación. Como bis presentó “El Cant dels Ocells” de Pau Casals junto a los violonchelistas de la orquesta, lo que dio un toque emotivo a la velada.
Un final que inspira
El concierto se completa con el “Concierto para orquesta” de Béla Bartók, una obra maestra que eleva a la propia orquesta al papel de protagonista y demuestra cómo cada grupo instrumental puede sobresalir como solista. Bartók logra entrelazar motivos folclóricos húngaros con armonías modernas, creando un cambio impresionante de un estado de ánimo oscuro a una energía triunfante. La extraordinaria precisión y los matices emocionales de la representación emocionaron a los visitantes.
Lo que es menos alentador, sin embargo, se refiere a la situación financiera.Teatro Estatal de Flensburgo. La ciudad de Flensburg, que posee el 45% de las acciones, está examinando actualmente el importe y el dinamismo de las subvenciones al teatro. Ya se ha encargado un informe sobre el potencial de ahorro, que podría alcanzar proporciones preocupantes. Posibles recortes no sólo serían una amarga decepción para la escena cultural, sino que incluso podrían cuestionar la existencia del teatro. Es de esperar que se vislumbre una solución para garantizar la diversidad cultural en Flensburgo.
El II Concierto Sinfónico no sólo mostró la diversidad musical, sino también la pasión que sumerge a las personas en la cultura. Una velada que será recordada y que hará pensar.
La brillante actuación y los destacados solistas dejan claro lo importante que es apoyar a las instituciones culturales. Esperemos que el Landestheater Flensburg reciba pronto el apoyo necesario que se merece.