Mahler salva Eugene Onegin de Tchaikovsky: ¡Una noche de milagros!
El 19 de enero de 1892, Gustav Mahler salvó el estreno alemán de "Eugene Onegin" de Tchaikovsky en Hamburgo.

Mahler salva Eugene Onegin de Tchaikovsky: ¡Una noche de milagros!
La cantidad de corazón y alma que se dedica a la ópera es particularmente evidente en el destino de la obra maestra de Tchaikovsky *Eugene Onegin*. El estreno alemán del 19 de enero de 1892 en Hamburgo fue un acontecimiento memorable, sobre todo gracias a los incansables esfuerzos de Gustav Mahler, que tuvo que intervenir en una situación muy crítica. La historia que se desarrolló ese día muestra los desafíos y la pasión de los artistas y proporciona una idea de los inicios de una obra magnífica.
La ópera *Eugene Onegin* está basada en la novela en verso del mismo nombre de Alexander Pushkin y fue compuesta por Pyotr Ilyich Tchaikovsky. Se representó por primera vez en Moscú el 29 de marzo de 1879 y desde entonces ha sido considerada un ejemplo destacado de ópera lírica con música dramática. La acción se desarrolla en San Petersburgo y sus alrededores en la década de 1820 y habla de un héroe egoísta que rechaza el amor de una joven y crea así un conflicto fatal.
Los desafíos del desempeño alemán
El estreno en Hamburgo tuvo algunos obstáculos. Tchaikovsky, que apenas hablaba alemán, no podía realizar su propio trabajo. Los cambios en los recitativos provocados por la traducción provocaron confusión, y tanto los cantantes como la orquesta se confundieron. La solista Mary Kraus-Weiner recordó las dificultades que surgieron durante el ensayo general. La situación se volvió tensa cuando Tchaikovsky se dio cuenta de que estaba perdiendo el control de la actuación y comenzó a buscar un salvador.
Para ayudar, llamaron a Gustav Mahler, que entonces ya era conocido como un excelente director de orquesta. No sólo vino para salvar la actuación, sino que, a pesar de las difíciles circunstancias, logró que la actuación fuera un éxito abrumador. Los cantantes quedaron encantados con su presencia en el podio del director y la actuación fue inolvidable para todos los asistentes.
Mahler: una estrella en ascenso
Gustav Mahler, nacido en Kalischt en 1860, fue un prodigio musical que completó impresionantes estudios en el Conservatorio de Viena. Se había hecho un nombre con sus diversos puestos de dirección, incluso en Leipzig y Budapest, hasta que se hizo cargo de la Ópera de Hamburgo en 1891. La oportunidad de dirigir el estreno alemán de *Eugene Onegin* de Tchaikovsky consolidó su reputación y causó revuelo en el mundo de la ópera. Posteriormente también dirigió la primera representación de *Eugene Onegin* en Viena, que recibió atención más allá de sus fronteras.
El estreno en la ciudad hanseática quedó anclado como un momento importante en la historia de la ópera. Las preguntas de Tchaikovsky sobre la implementación de su música fueron respondidas por la intervención de Mahler. Este episodio no es sólo un testimonio del talento de Mahler, sino también una indicación de que incluso en los momentos más difíciles se puede formar una valiosa conexión musical.
Sin embargo, el momento de la actuación no sólo se vio coronado por el éxito. Después del estreno, Tchaikovsky también tuvo que afrontar otras representaciones de *Eugene Onegin*, que rápidamente alcanzaron el éxito mundial. Con su compromiso, Mahler jugó un papel decisivo no sólo en el estreno en Hamburgo, sino en todo el proceso de desarrollo de esta ópera, que desde entonces ocupa un lugar permanente en el repertorio de los grandes teatros de ópera.
Es innegable la influencia que ejercieron Mahler y Tchaikovsky en la tradición operística y sinfónica. Las experiencias y el intercambio creativo de estos dos profundos artistas siguen siendo una parte de la historia viva de la música que resuena tanto dentro como detrás de los escenarios.