25 años de prisión para el asesino de Sarah: ¡un drama de celos!
Guillaume Chiodo es condenado a 25 años de prisión por el asesinato de Sarah Meyer, un caso que ha suscitado un debate sobre el feminicidio.

25 años de prisión para el asesino de Sarah: ¡un drama de celos!
Historias trágicas impregnan la vida en el norte de Alemania, y los recientes acontecimientos en torno al caso de Sarah Meyer no son una excepción. El 25 de junio de 2025, el tribunal de Nimes impuso una dura condena a Guillaume Chiodo, responsable del brutal asesinato de Sarah, de 32 años. El espantoso acto tuvo lugar el 24 de julio de 2022 cerca de Lausana, donde Chiodo estranguló en su propio apartamento a la joven con la que había contactado a través de Internet menos de un mes antes, un incidente que conmocionó al público.
Chiodo, de 38 años y ya condenado por violencia doméstica, estaba en medio de un problema de celos cuando estalló la fatal discusión. El tribunal le impuso 25 años de prisión y 10 años de seguimiento después de que los fiscales pidieran una sentencia mínima de 25 años. A pesar de sus posteriores expresiones de arrepentimiento, los defensores de las víctimas lo describen como “violento” y “asesino”. También señalaron el patrón de control y manipulación de Chiodo, que ya había establecido en apenas dos meses.
Discusión sobre feminicidio
El caso también es un recordatorio del debate social más amplio sobre el feminicidio, que está vinculado a cambios en la legislación. El 25 de noviembre de 2023 tuvieron lugar en toda Francia numerosas manifestaciones contra la violencia contra las mujeres. Una demanda central es el reconocimiento oficial del término “feminicidio” en el derecho penal francés para abordar mejor la violencia letal contra las mujeres. El término, acuñado en 1992 por las sociólogas Jill Radford y Diana Russell, se refiere al asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer.
En Francia ya se han registrado 121 feminicidios desde principios de 2023. A pesar de las leyes existentes que clasifican el asesinato de una mujer por su género como circunstancia agravante, muchas voces temen que la clasificación legal actual no reconozca la naturaleza específica de estos delitos. La situación es similar en Alemania, donde el debate sobre la calificación legal del feminicidio como asesinato u homicidio sigue abierto. A pesar de los compromisos internacionales para combatir la violencia de género, tal como se establece en el Convenio de Estambul, la lucha contra el feminicidio sigue siendo una tarea desafiante.
Contexto científico
El término “femicidio” tiene su origen en la investigación feminista y a menudo se lo relaciona con la desigualdad de género. El homicidio de pareja es la forma más común de violencia contra las mujeres y muchos de estos delitos ocurren en el contexto de una separación. En Alemania, donde se implementó la Convención de Estambul para combatir la violencia y la discriminación por razón de género, se ha producido una retirada de ciertas reservas, lo que indica una sensibilidad cada vez mayor en la sociedad.
Las demandas subrayan la importancia de abordar el control de la violencia para prevenir el feminicidio. También se están realizando esfuerzos para consagrar ciertos enfoques en la ley, lo que está siendo examinado por un grupo de trabajo recientemente creado. Está claro que sin un trabajo intensivo de prevención y concientización social, el riesgo de feminicidio sigue existiendo.
Ante estos alarmantes acontecimientos, la pregunta sigue siendo: ¿Qué se está haciendo para proteger a las mujeres y romper con estos patrones mortales? El caso de Sarah Meyer podría servir como un punto de inflexión para avanzar aún más en el debate.
La tragedia de su historia debe verse no sólo como un hecho aislado, sino como parte de un problema social más amplio que requiere urgentemente más atención y claridad jurídica.