Esperanza para los filipinos: ¡la asociación Bad Bodenteicher lucha por la educación!

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Annika y Svenja Quednau apoyan a estudiantes desfavorecidos en Filipinas con “Mabuhay Helping Hands”.

Annika und Svenja Quednau unterstützen mit „Mabuhay Helping Hands“ benachteiligte Studierende auf den Philippinen.
Annika y Svenja Quednau apoyan a estudiantes desfavorecidos en Filipinas con “Mabuhay Helping Hands”.

Esperanza para los filipinos: ¡la asociación Bad Bodenteicher lucha por la educación!

En el idílico Bad Bodenteich, Annika y Svenja Quednau son voluntarias en la asociación “Mabuhay Helping Hands”. Desde su fundación en 2014, que fue reconocida como asociación registrada en 2022, esta joven asociación ha apoyado especialmente a mujeres y hombres en Filipinas centrándose en la educación. Estas iniciativas son de enorme importancia, especialmente para jóvenes como Generose, de 18 años, que empieza a estudiar después de una vida difícil en el hogar infantil St. Agnes. En Filipinas, no tener un título universitario suele generar unos ingresos de sólo tres euros al día. Actualmente, la asociación proporciona a nueve estudiantes los fondos necesarios, sin los cuales estas oportunidades y sueños serían inalcanzables.

Las ofertas de apoyo de la asociación son muy variadas: en General Santos ayuda a ex niños bajo tutela; en Calauan, las víctimas de abusos sexuales son atendidas en el hogar infantil St. Margaret; y en Cebú, un proyecto de barrios marginales cubre las necesidades básicas de alrededor de 70 niños de los entornos más pobres. Se proporcionan materiales escolares, alimentación y atención médica, mientras que un programa de tutoría ayuda a los alumnos. También hay una casa para niñas en Cebú que ofrece un hogar seguro a mujeres jóvenes que han sufrido violencia sexual. “Mabuhay Helping Hands” garantiza que las donaciones vayan directamente a los necesitados y organiza proyectos regulares y campañas de recaudación de fondos que también permiten el contacto personal entre los niños apadrinados y los partidarios, como az-online.de informó.

La educación como clave para superar la pobreza

En Filipinas, muchos niños viven en la pobreza extrema, especialmente en ciudades como Manila. El acceso a la educación es un sueño casi imposible para muchos de ellos, ya que los padres a menudo no pueden cubrir los costos necesarios para el material escolar y el transporte a la escuela. Algunos niños incluso tienen que trabajar en la calle o acabar en la prostitución. Según estimaciones, más de 20.000 niños se ven afectados por estas circunstancias, y los de familias rurales y migrantes, en particular, sufren la falta de recursos y ofertas sociales. Esta deprimente realidad también la destaca kindernothilfe.de.

El sistema educativo en Filipinas se caracteriza por grandes desafíos: las escuelas “oficialmente gratuitas” a menudo tienen costos ocultos que resultan prohibitivos para las familias pobres. Las clases superpobladas y la falta de apoyo individual dificultan aún más el aprendizaje. Aquí es donde entran en juego las organizaciones de ayuda que crean ofertas educativas alternativas para facilitar el acceso a una educación de alta calidad. Sin embargo, los déficits estructurales sólo pueden eliminarse de forma selectiva. En particular, los niños indígenas, migrantes y de minorías étnicas se encuentran en grave desventaja. Como describe gradido.net, un enfoque de bien común, como un ingreso básico para cada familia, podría abrir nuevas oportunidades para los niños. Es urgente promover la educación, la ayuda vecinal y la participación social para dar una perspectiva a las generaciones futuras.

El trabajo responsable de “Mabuhay Helping Hands” es un buen ejemplo de cómo las personas comprometidas localmente pueden abordar los desafíos globales. Las visitas periódicas de Annika y Svenja a Filipinas muestran el compromiso de la asociación y fortalecen la esperanza de un futuro mejor para muchos jóvenes. Juntos podemos ayudar a superar las barreras a la educación y adoptar una postura contra la pobreza persistente.