La lucha por el poder en Armenia: ¡La Iglesia se defiende de la represión estatal!

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Represión religiosa en Armenia: CSI informa sobre encarcelamientos y un conflicto inminente entre la Iglesia y el Estado.

Religiöse Repression in Armenien: CSI berichtet von Inhaftierungen und einem drohenden Konflikt zwischen Staat und Kirche.
Represión religiosa en Armenia: CSI informa sobre encarcelamientos y un conflicto inminente entre la Iglesia y el Estado.

La lucha por el poder en Armenia: ¡La Iglesia se defiende de la represión estatal!

En Armenia las cosas están hirviendo: las tensiones entre el gobierno y la Iglesia Apostólica Armenia están alcanzando un nuevo pico. Representantes de Solidaridad Cristiana Internacional (CSI) se enteraron recientemente de que no podían tener acceso al clero detenido ni a los miembros de esta histórica iglesia. Joel Veldkamp, ​​de CSI, dijo que la situación actual es "profundamente inquietante" y que la situación de los derechos humanos en Armenia requiere más atención. La delegación de CSI estuvo en Ereván del 13 al 17 de noviembre de 2025, donde se reunió con dignatarios religiosos y abogados de derechos humanos. Las reuniones continuaron, pero el Ministerio de Justicia canceló rápidamente la visita prevista a los representantes de la iglesia encarcelados, decisión que Veldkamp calificó de “ilegal”.

Particularmente preocupante fue la represión contra los medios independientes que la delegación presenció el día de su llegada. Dos podcasters y un periodista se encuentran actualmente bajo custodia estatal, un hecho alarmante que pone en grave peligro la libertad de prensa en Armenia. En este contexto se celebró el primer “Desayuno Nacional de Oración” en Armenia, pero tuvo poca asistencia. Sólo estuvo presente un representante de la Iglesia Apostólica Armenia, el obispo Daniel Findikyan, mientras que el papel de Levergen en la sociedad está cada vez más cuestionado.

Estado e iglesia: una relación tensa

La Iglesia Apostólica Armenia tiene un papel inmensamente significativo en la identidad y la historia del pueblo armenio. La conexión entre Iglesia y Estado es tradicionalmente estrecha en Armenia, lo que subraya el papel constitucionalmente reconocido de la Iglesia como “Iglesia nacional”. Esta mentalidad de cooptación 권etako, arraigada más recientemente bajo el liderazgo del primer ministro Nikol Pashinyan, se ha convertido cada vez más en una prioridad desde 2018. Una reforma constitucional planificada que despojaría a la iglesia de su estatus privilegiado está causando más controversia. Pashinyan se ha ocupado en el pasado de temas delicados para la Iglesia: el obispo Garegin II fue acusado públicamente y a cambio pidió el apoyo del ex presidente Robert Kocharyan.

Las disputas alcanzan cada vez más dimensiones personales: Pashinyan acusó a Garegin II de romper su celibato, mientras la Iglesia confronta al primer ministro con acusaciones de abuso de poder. El fin de semana de esta escalada, el arzobispo Bagrat Galstanyan fue arrestado, sospechoso de planear un golpe violento contra el gobierno. Más de 14 personas más han sido arrestadas en relación con esta acusación. En muchos lugares, estos acontecimientos están trayendo recuerdos del trauma de 1999, cuando políticos de alto rango fueron asesinados, y la incertidumbre es cada vez mayor.

Reacciones y perspectivas globales

Organizaciones internacionales como la Comisión Estadounidense para la Libertad Religiosa Internacional ya han entrado al ruedo y piden la liberación del clero encarcelado. John Eibner de CSI también subrayó la importancia de la “Iniciativa de paz suiza para Nagorno-Karabaj”. En otro llamamiento, hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que defienda a los miembros de la iglesia y a los periodistas. Eibner también dejó claro que la preocupación de las organizaciones armenias de derechos humanos que documentan la instrumentalización del poder judicial es de fundamental importancia.

La situación en Armenia sigue estancada. Las tensiones políticas y sociales podrían llevar al país al borde de la inestabilidad geopolítica. El plan es celebrar la cumbre de la UE en Armenia dentro de dos años; la pregunta es en qué condiciones y qué cambios pueden ocurrir hasta entonces. La brecha entre los actores institucionales y la sociedad civil podría desempeñar un papel crucial en el futuro del país.