Granja de fresas en Baja Sajonia: el cartel genera entusiasmo e integración
En Baja Sajonia, un cartel causa revuelo: "Los enemigos extranjeros deben quedarse afuera" en la granja de fresas de Karl. La integración tiene éxito.

Granja de fresas en Baja Sajonia: el cartel genera entusiasmo e integración
En Baja Sajonia no sólo florecen las fresas: también hay historias interesantes sobre la granja de fresas de Karl, dirigida por Robert Dahl. La granja, conocida por sus diversos productos regionales y parques temáticos, ha experimentado grandes éxitos y momentos desafiantes en los últimos años.
Desde 2015, en las entradas de los pueblos de aventuras cuelga un cartel con el mensaje claro: “Lamentablemente, los enemigos de los extranjeros tienen que quedarse afuera”. Esta decisión fue una respuesta a la hostilidad que surgió tras el alojamiento de los refugiados de Siria en el invierno de 2015. El director general Robert Dahl, que a menudo tuvo que enfrentarse a protestas, afirmó que a pesar de este ambiente negativo, la integración de los refugiados se desarrolló casi sin problemas. En Karls trabajan actualmente alrededor de 60 antiguos refugiados, lo que, según Dahl, influye especialmente en su experiencia diaria.
Desde la Edad de Piedra hasta nuestros días
La fresa tiene una larga historia y el ser humano la disfruta desde la Edad de Piedra. En Alemania, especialmente en el noreste, la familia Dahl se ha hecho un nombre gracias a su explotación de fresas. Es notable el éxito de la empresa que lleva el nombre del abuelo de Dahl: ya en 1921 vendía frutas y verduras en los mercados semanales. La revista económica “brand eins” describía la granja como “la manzana entre las fresas”.
Robert Dahl destaca la importancia de los empleados extranjeros que han contribuido significativamente al éxito de la empresa. Muchos de los empleados proceden de Polonia y Rumanía, y la respuesta positiva general de los visitantes del parque habla de la política inclusiva de Karls. La postura de Dahl también fue elogiada en las redes sociales. Una publicación de LinkedIn sobre el letrero recibió un amplio apoyo.
Los desafíos de la expansión
Por supuesto, el éxito también conlleva desafíos. Algunos residentes y conocedores consideran excesiva la expansión de la empresa. Sin embargo, según Dahl, el ánimo general en la región parece haber dado un giro positivo. Según él, existe una buena cooperación entre los empleados extranjeros y los locales, lo que garantiza un intercambio armonioso.
Para Wiebke Keuneke, autora de un artículo sobre la familia Dahl, la historia de la granja de fresas de Karl es extraordinaria. Nació en Celle en 1981 y se hizo un nombre como periodista independiente en Berlín. Sus obras, como el galardonado “Erdbeerium”, muestran el poder creativo de la familia Dahl y su compromiso con la región.
En general, la granja de fresas de Karl sigue siendo un ejemplo fascinante de raíces regionales, el poder de la integración y las habilidades empresariales. Las fresas y las historias asociadas a ellas seguirán acompañando y deleitando a los habitantes de Baja Sajonia.
Para obtener más información, consulte los informes sobre periódico del distrito y Reproducción de radio y función.