Alarma escolar en Meinersen: ¡Niños en el hospital después de comer fruta!
En Gifhorn, 15 niños fueron llevados a la clínica después de comer fruta verde. Servicios de bomberos y salvamento en acción.

Alarma escolar en Meinersen: ¡Niños en el hospital después de comer fruta!
El miércoles 25 de junio, los bomberos llevaron a cabo una operación extraordinaria en Meinersen, en el distrito de Gifhorn, después de que varios escolares presentaran síntomas de intoxicación. Los estudiantes habían comido inesperadamente fruta verde de un árbol en el terreno de la escuela y se quejaron de dolores de estómago, lo que provocó una gran respuesta de los servicios de emergencia.
Al principio se informó de 11 y más tarde incluso de 15 niños afectados. Dos de ellos comenzaron a sudar frío, por lo que se enviaron inmediatamente dos ambulancias a la escuela principal. La incertidumbre sobre el tipo exacto de fruta, que podrían haber sido ciruelas mirabel o ciruelas, provocó que se activara una alerta de “incidente con víctimas en masa”. Al final llegaron nueve ambulancias, dos ambulancias y dos médicos de urgencias para garantizar una atención rápida.
Cuidado y transporte de niños.
Los médicos de urgencia evaluaron a los estudiantes afectados en el lugar. Diez niños fueron trasladados a hospitales de Gifhorn, Wolfsburg, Celle, Hannover y Braunschweig para su posterior observación. Afortunadamente, se consideró que todos los estudiantes tenían heridas leves y se decidió su hospitalización como medida de precaución. El jefe de operaciones, Jens Grünhage, señaló que no se pudo determinar de manera concluyente el tipo exacto de fruta, pero lo más probable es que los síntomas de los niños estuvieran relacionados con el consumo de fruta verde.
La policía cerró Gajenberg para apoyar las labores de rescate, mientras que las clases para los estudiantes no afectados continuaron como de costumbre. Los padres de los niños afectados fueron informados inmediatamente y acompañaron a sus hijos al hospital.
Educación y precaución
Este incidente resalta la importancia de revisar los terrenos escolares y las áreas públicas en busca de plantas tóxicas. Los departamentos de bomberos y las escuelas deberían prestar más atención a la siembra para evitar incidentes de este tipo en el futuro. Se recomienda mantener las áreas públicas alejadas de plantas con frutos potencialmente venenosos (ver también Pediatras en línea ).
Los niños en esta situación son especialmente vulnerables, como destacan los expertos. Los envenenamientos son emergencias comunes en la primera infancia. Los padres deben informar a sus hijos de los posibles peligros de forma adecuada a su edad y asegurarse de que no haya sustancias tóxicas o plantas a su alcance.
El evento en Meinersen muestra cómo divertirse al aire libre puede tener consecuencias para la salud. Todos los actores deberían trabajar aún más juntos para que las escuelas no sólo sigan siendo un lugar seguro para la educación, sino también un patio de recreo seguro para los más pequeños.