Controles fronterizos entre Polonia y Alemania: ¡alarma en Gotinga!

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Harm Adam critica en Gotinga los nuevos controles fronterizos entre Polonia y Alemania, que ponen en peligro la confianza y la economía.

In Göttingen äußert Harm Adam Kritik an neuen Grenzkontrollen zwischen Polen und Deutschland, die Vertrauen und Wirtschaft gefährden.
Harm Adam critica en Gotinga los nuevos controles fronterizos entre Polonia y Alemania, que ponen en peligro la confianza y la economía.

Controles fronterizos entre Polonia y Alemania: ¡alarma en Gotinga!

Los últimos acontecimientos en las fronteras entre Polonia y Alemania son tema de conversación. Con la introducción de los controles fronterizos, la situación ha cambiado notablemente y no sólo trae consigo problemas prácticos, sino que también plantea muchas preguntas sobre el impacto en la convivencia y las relaciones entre los países vecinos. El Ministro del Interior Scheuer y el Canciller Merz introdujeron la nueva política de control como parte de una estrategia integral de inmigración con el aplauso de sectores políticos. Pero no todo el mundo está entusiasmado con esta medida.

Harm Adam, presidente de la Sociedad Germano-Polaca en Gotinga, se muestra claramente crítico con estos acontecimientos. Subraya que la introducción de controles está ejerciendo una presión considerable sobre la creciente confianza entre los países. "Estamos profundamente preocupados por los controles fronterizos mutuos", subraya Adam con motivo de las nuevas normas. Al mismo tiempo, Polonia también está reaccionando con sus propios controles, lo que complica aún más la situación y alimenta las tensiones en la región.

Consecuencias para la población y la economía

Los efectos de los controles ya se notan. Los atascos en las fronteras y las pérdidas económicas son sólo algunos de los efectos negativos que Harm Adam destaca. “Debemos preservar los logros de la unificación europea”, advierte y aboga por mantener las fronteras abiertas. El daño económico no debe subestimarse, porque restringir la libertad de circulación no sólo perjudica a la economía, sino también al mercado interior en su conjunto.

Este desarrollo se nota en toda Europa. Polonia es ahora el duodécimo país que introduce controles fronterizos en el espacio Schengen. Un total de 29 países pertenecen al espacio Schengen y ya se está revisando la legalidad de las medidas. Pascal Arimont, eurodiputado del PPE, pide una revisión judicial de estos controles en virtud del artículo 25 del Código Schengen, que permite controles fronterizos temporales bajo ciertas condiciones.

Convocatoria de cooperación en Europa

Adam sugiere considerar controles fronterizos móviles en el interior como una solución más sensata. Critica la falta de infraestructura, que parece ser un problema en Alemania a la hora de aplicar los controles. También le gustaría señalar más sobre la necesidad de una cooperación activa en la UE e insistir menos en los esfuerzos nacionales individuales. "Necesitamos soluciones comunes en política migratoria", subraya.

En vista de los actuales controles fronterizos en Europa, que no sólo son un problema para los viajeros sino también para el comercio y la seguridad, es importante una distribución más justa de quienes tienen derecho a asilo. El llamamiento de Magnus Brunner, Comisario de Interior de la UE, es claro: debe cesar la tendencia a los controles fronterizos. Sólo así se podrá garantizar a largo plazo la libertad de circulación en el espacio Schengen, esperanza que debería mantenerse hasta el verano de 2026.

En un momento en que los desafíos en las fronteras exteriores e interiores de Europa son cada vez mayores, es más importante que nunca que los Estados miembros intensifiquen su cooperación. Queda por ver cómo evolucionará la situación y si los políticos tomarán las medidas adecuadas para no poner en peligro la sociedad abierta. Mirar a Europa es más que un simple desafío; podría ser la clave para una mejor vida compartida en las regiones fronterizas.