Comienza el juicio tras una sobredosis mortal de éxtasis: ¿quién tiene la culpa?

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Una niña de 14 años de Braunschweig murió por una sobredosis de MDMA. El juicio contra los imputados comienza el 17 de diciembre de 2024.

Ein 14-jähriges Mädchen aus Braunschweig starb an einer MDMA-Überdosis. Prozessbeginn gegen die Beschuldigten am 17. Dezember 2024.
Una niña de 14 años de Braunschweig murió por una sobredosis de MDMA. El juicio contra los imputados comienza el 17 de diciembre de 2024.

Comienza el juicio tras una sobredosis mortal de éxtasis: ¿quién tiene la culpa?

Un trágico incidente conmocionó a la ciudad de Braunschweig: el 7 de agosto de 2024, una niña de 14 años murió por una sobredosis de MDMA, más conocida como Éxtasis. La atención sanitaria de emergencia fracasó y todos los intentos de reanimación fracasaron. Sin embargo, los antecedentes de lo sucedido plantean interrogantes que ahora serán aclarados ante el tribunal regional de Braunschweig. En un próximo caso judicial, un joven de 17 años es acusado de haberle dado a la niña altas dosis de pastillas de MDMA sin que ella lo supiera. Actualmente se desconoce un segundo presunto cómplice y sigue prófugo. Los dos jóvenes de 17 años se reunieron con la chica en un apartamento para consumir drogas, como informó News38.

La acusación, que acusa al acusado de administrar ilícitamente narcóticos con resultado de muerte, también pone en juego los aspectos legales de la distribución de drogas. Según la Ley alemana sobre estupefacientes (BtMG), un caso como éste puede tener graves consecuencias para el condenado. Dependiendo de la cantidad de MDMA administrada, las penas podrían variar desde multas hasta cinco años de prisión. Si la cantidad supera los 30 gramos, se puede esperar una pena mínima de un año, que en este caso puede incluso agravarse porque la víctima es menor de edad, como explica el bufete de abogados Mandic (https://www.kanzlei-mandic.de/rechtstipp/mdma-btmg/).

Antecedentes del consumo de MDMA

La MDMA no sólo es un problema en el apartamento de Braunschweig, sino que también es importante mucho más allá de las fronteras de la ciudad. Esta droga sintética, químicamente relacionada con las anfetaminas, es especialmente popular en la escena de las discotecas y en el sector del entretenimiento. Es el segundo estimulante ilegal más consumido en Europa, después de la cocaína. euda señala que el uso de MDMA disminuyó temporalmente durante la pandemia de COVID-19, pero ha aumentado nuevamente desde que terminaron las restricciones.

La situación es preocupante con respecto a los residuos de MDMA en las aguas residuales de las ciudades europeas, que muestran un aumento entre 2022 y 2023. Casi dos tercios de las ciudades analizadas informaron valores elevados. Esto sugiere no sólo una creciente prevalencia, sino también que los delitos relacionados con las drogas en las zonas urbanas están aumentando, al igual que el número de laboratorios de MDMA desmantelados en toda la Unión Europea y de precursores químicos incautados.

En 2022, la MDMA representa una dimensión trágica en Alemania: la droga se encontró en 1 de cada 25 sobredosis mortales. Aunque rara vez se cita la MDMA como motivo para la terapia farmacológica, las intoxicaciones agudas y las muertes siguen siendo alarmantes para la sociedad en su conjunto. Por lo tanto, se necesitan urgentemente medidas de educación, prevención y reducción de daños para evitar tragedias como la muerte de la niña de 14 años.

El proceso y las consecuencias sociales.

El juicio contra el acusado, de 17 años, está previsto que comience el 17 de diciembre de 2024. La audiencia se desarrolla a puerta cerrada, lo que los responsables consideran necesario para proteger los derechos personales de los involucrados. Se espera un veredicto el 13 de febrero de 2026. El tribunal de distrito decidirá no sólo sobre la culpabilidad del acusado, sino también sobre las consecuencias de gran alcance que estos delitos relacionados con las drogas tienen en la sociedad.

En general, este caso no sólo muestra los trágicos destinos individuales asociados con el consumo de drogas, sino que también plantea preguntas fundamentales sobre la educación y las consecuencias legales del manejo de narcóticos. El problema no es sólo local, sino una preocupación a escala europea que cada vez más sale a la luz pública.