Nochevieja en Múnich: ¡Solidaridad con la prisionera antifascista Hanna!
Campaña de solidaridad con los presos antifascistas a principios del año 2026 en Múnich. Abordar la represión estatal.

Nochevieja en Múnich: ¡Solidaridad con la prisionera antifascista Hanna!
A principios de año, el 31 de diciembre de 2025, numerosas personas se reunieron frente al centro penitenciario de Munich-Stadelheim para mostrar su solidaridad con los antifascistas encarcelados, entre ellos la antifascista Hanna de Nuremberg. Hanna está a la espera de un veredicto en prisión sobre su apelación en el llamado “complejo de Budapest”. Entre saludos por megáfono y un impresionante castillo de fuegos artificiales alrededor de la prisión, los participantes expresaron su descontento por la creciente represión contra izquierdistas y revolucionarios. Esta acción estuvo acompañada de una gran cantidad de consignas que fueron colocadas alrededor de la prisión. Juntos, el pueblo exigió el fin de la opresión estatal y expresó solidaridad con sus camaradas encarcelados. Basándose en un conocido lema de resistencia, corearon: “¡Paz a las chozas, guerra a los palacios, fuego y llamas a todas las prisiones!”. La participación en esta acción destacó la resistencia colectiva contra los intentos del Estado de romper la solidaridad militante a través del aislamiento. Indymedia informa que la participación en tales acciones representa un importante acto de solidaridad para muchos.
Hanna, que salió a la luz pública por primera vez tras una sentencia del Tribunal Superior Regional de Múnich, fue condenada en septiembre de 2025 a cinco años de prisión. Su delito: lesiones corporales graves y formación de una organización criminal. información antifa aclara que el tribunal tomó nota de su participación en acciones militantes antifascistas durante el “Día de Honor” en Budapest, donde aparecieron en gran número grupos de extrema derecha. Trágicamente, estos acontecimientos en particular son un reflejo de la creciente represión contra los antifascistas en Alemania y Europa.
Solidaridad bajo presión
El ambiente que rodeó el veredicto contra Hanna era tenso. Alrededor de 200 simpatizantes se reunieron frente al Tribunal Regional Superior de Múnich para manifestarse por su libertad. Estas protestas estuvieron acompañadas de reacciones emocionales masivas y una poderosa protesta Antifa, mientras que al mismo tiempo tuvo lugar en la ciudad una marcha de derecha bajo el lema “Juntos por Alemania”. Estos dos polos resaltan la creciente división y tensiones en la esfera pública cuando se trata de movimientos antifascistas y de derecha.
El caso de Hanna no es aislado. El gobierno húngaro de Viktor Orbán fomenta este tipo de reuniones de extrema derecha, mientras que el poder judicial ha creado un horizonte de investigación a nivel europeo contra los antifascistas, y estas investigaciones cuentan con el apoyo de las autoridades alemanas. El ambiente durante el proceso se caracterizó por la persecución política, así como por traducciones poco profesionales y declaraciones de testigos problemáticas. Tales circunstancias resaltan no sólo las dificultades que enfrentan los antifascistas, sino también las condiciones sociopolíticas que son cruciales para una resistencia efectiva. Wikipedia analiza los antecedentes históricos del antifascismo como un movimiento en constante cambio que se ha formado a lo largo de décadas para combatir las tendencias fascistas y neofascistas.
Resistencia al sistema
Las manifestaciones y la persistencia de los antifascistas son más que un acto simbólico; son parte de una resistencia de múltiples capas contra los ataques sistemáticos al movimiento antifascista. En los últimos años, muchos presos políticos en Alemania y otros países han experimentado una creciente represión estatal destinada a reprimir a la oposición y endurecer las leyes. Esto fortalece el sentido de urgencia de trabajar activamente por la libertad no sólo de Hanna, sino de todos aquellos que están encarcelados por sus creencias políticas.
La lucha por la libertad de Hanna prevaleció en el saludo y es un claro llamado a todos a oponernos a las crecientes tendencias autoritarias. La solidaridad debe volverse práctica y la voluntad de resistir debe permanecer intacta. Los movimientos antifascistas en Alemania y Europa demuestran que a largo plazo no sólo hablan de política, sino que también se defienden activamente. Como dicen: “¡Solidaridad para siempre!”