La producción de tanques de Putin: ¿cuántos T-90M están realmente en uso?
Un estudio destaca las capacidades militares de Rusia al tiempo que plantea dudas sobre la producción de tanques en el conflicto de Ucrania.

La producción de tanques de Putin: ¿cuántos T-90M están realmente en uso?
En Rusia se está desarrollando una tormenta de producción de tanques mientras los analistas se preguntan para qué se necesitan realmente todos estos recursos de defensa. Un nuevo estudio del Equipo de Inteligencia de Conflictos (CIT) esboza una perspectiva optimista sobre la tasa de producción de los tanques T-90M, que puede ser mayor de lo que se pensaba anteriormente. Según el estudio, la producción anual de tanques T-90M podría aumentar hasta 300 unidades, aunque los analistas lo ven con escepticismo. Michael Gjerstad, un renombrado analista, estima que se han producido menos de 200 tanques desde el inicio de la guerra, mientras que el CIT apuesta a que se fabricaron al menos entre 540 y 630 tanques T-90M.
Pero, ¿cuántos de estos tanques llegan realmente al frente? Más de 130 de los tanques T-90M producidos ya han sido destruidos, mientras que se estima que entre 410 y 500 están en servicio activo. Esto representa aproximadamente el 15 por ciento de los tanques que se encuentran actualmente en el frente. Al comienzo de la guerra de Ucrania, Rusia tenía entre 65 y 85 tanques T-90M, así como hasta 420 versiones más antiguas, lo que hace un total de entre 435 y 465 tanques de todas las modificaciones.
¿Qué tan realista es la estimación de producción?
Mientras que algunos expertos como Gjerstad y Pavel Luzin dudan de la capacidad de producción de Rusia a largo plazo, el CIT sigue siendo optimista y considera que el ritmo de producción del T-90M es consistentemente sólido. La discrepancia entre las estimaciones plantea la cuestión de si Rusia realmente tiene la capacidad no sólo de mantenerse al día en la carrera armamentista, sino también de sumar puntos decisivos. La gran cantidad de cifras de producción sugiere que se trata de un juego estratégico cuyo objetivo aún no está claro. ¿Qué planea hacer Rusia exactamente con estos recursos de tanques?
Sin embargo, en medio de estas incertidumbres, es crucial reconocer que tales estrategias militares siempre tienen motivaciones políticas. La producción de armas podría servir como medio para demostrar poder o consolidar estructuras internas mientras continúa la situación incierta en Ucrania.
Una mirada a las implicaciones políticas
¿Qué significa todo esto para la situación geopolítica? Queda por ver si Rusia realmente tiene la capacidad y las intenciones estratégicas para mantener sus niveles de producción en los próximos años. La situación actual podría interpretarse como una señal de alerta para otras potencias y como otro capítulo complicado en la historia del conflicto de Ucrania.
Esto nos cierra el círculo: detrás de los números y las estadísticas hay un componente humano que no debe subestimarse. Estas decisiones afectan el destino de muchas personas de ambos lados. Los próximos meses mostrarán cómo se desarrolla esta situación dinámica y qué consecuencias a largo plazo podría tener para la región y más allá. Hay un viejo dicho: "La esperanza muere al final". Queda por ver si esto se aplica a Rusia.