BASF en un punto de inflexión: 800 puestos de trabajo desaparecidos: ¡comienza la transformación!
BASF sigue planificando recortes de empleos en Ludwigshafen. El director ejecutivo Kamieth habla sobre los pasos de transformación y los desafíos financieros.

BASF en un punto de inflexión: 800 puestos de trabajo desaparecidos: ¡comienza la transformación!
BASF, la mayor empresa química del mundo en términos de ventas, se enfrenta a grandes retos en su sede de Ludwigshafen. El grupo eliminó más de 800 puestos de trabajo en el ejercicio 2024 y cerró numerosas plantas porque la ubicación lleva años en números rojos. El director general, Markus Kamieth, explicó que la ubicación aún no era rentable y subrayó que la transformación apenas comienza. Esto informa az-online.de.
Las cifras de la empresa llaman la atención: las ventas cayeron de 68.900 millones de euros el año anterior a 65.300 millones de euros en 2024 debido a la caída de los precios y la influencia de las divisas. Aunque el beneficio operativo (EBITDA antes de extraordinarios) aumentó ligeramente hasta los 7.900 millones de euros, se mantuvo por debajo de las expectativas de 8.000 millones de euros. Sin embargo, el resultado después de impuestos de 1.300 millones de euros es claramente mejor que los 225 millones de euros del año anterior, debido principalmente a la venta de los activos de Wintershall Dea. Para 2025, se espera que el EBITDA se sitúe entre 8.000 y 8.400 millones de euros ludwigshafen24.de informó.
La renovación continúa
Los ahorros forman parte de un amplio programa de ahorro que tiene como objetivo reducir los costes anuales en 2.100 millones de euros de aquí a 2026. Se espera que se hayan ahorrado alrededor de mil millones de euros a finales de 2024. La empresa tiene previsto explotar únicamente instalaciones económicamente rentables en Ludwigshafen. La continuación de la reestructuración supondrá unos costes extraordinarios de unos 900 millones de euros. Según Kamieth, jefe de BASF, el trabajo está apenas en el comienzo y los próximos pasos aún no se han comunicado claramente. "Acabamos de empezar", explicó Kamieth. Estos cambios son necesarios con urgencia porque los altos costos de la energía, la débil demanda y la creciente presión de las importaciones están ejerciendo una presión significativa sobre el negocio de BASF. merkur.de.
No se pueden descartar nuevos recortes de empleo en la planta principal de Ludwigshafen, que actualmente cuenta con 33.700 empleados. Kamieth deja claro que es importante apoyar a la industria química en Europa con una ubicación sólida. La pregunta sigue siendo cuántos del total de 1.800 puestos de trabajo se perderán realmente en la primera fase de recortes y cómo reaccionará el mercado ante estas medidas cuidadosamente planificadas.
En resumen, BASF se encuentra en una fase crítica. La transformación de la empresa tendrá un impacto significativo en los próximos años y podría determinar el destino de la sede de Ludwigshafen.